Era fácil volverse a perder entre tanta falsa ternura,
era fácil olvidar lo que nos detuvo .
Pero fuimos valientes soldados que volvían a casa tras la batalla
y decidimos tirar al mar aquellos estúpidos pensamientos.
Ahora ya no pides más cariño a gritos, no todo te vale.
Esa fue tu sentencia y ese fue tu camino.
Ahora no sabemos dónde estás , ni una señal, ni una llamada.
Te imagino de vuelta a la selva.
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