Sabes que te estuve mirando cuando te marchabas,mientras me entretenía en escupir a los transeúntes y
tú te dedicabas a mirarte reflejada en los escaparates
y hacías muecas de enfado.
Ahora tengo una ventana nueva,
es más pequeña, más vieja y no
tiene ninguna flor.
A veces me quedo mirándola antes de levantarme
pensando que he ganado, que el aluminio aisla más
pero tiene menos interés; que la comodidad esterilizada
es mucho peor que el replique de mi gotera;
que la ropa doblada pierde aroma y que nuestros gritos
molestaban a los vecinos.
Aún así, a veces te sigo viendo desde aquella ventana
y me arrepiento de no haber gritado más, para
que volvieras aquí , conmigo.